lunes, 15 de enero de 2018

III Domingo después de Epifanía


III Domingo después de Epifanía
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Trinidad
A partir de este domingo, la Liturgia rompe el orden cronológico de la vida de Jesús y extracta del Evangelio los milagros y discursos que cree más convenientes para nuestra enseñanza y edificación. Jesús es un profeta y un maestro errante, que va sembrando por ciudades y caminos bien y verdad. La multitud le sigue ávida de luz y paz, y confiesa ingenuamente que "nadie ha hablado como este hombre; nadie puede hacer las maravillas que Él hace". Y para confirmar con milagros esta hermosa confesión de las turbas, Jesús cura de cerca a un leproso y de lejos al criado del Centurión. La liturgia de hoy renueva aquella página de la vida de Nuestro Señor, para excitar nuestra fe y confianza en Él y para que acudamos a la Confesión a limpiarnos de la lepra del pecado.


TEXTOS DE LA MISA

Introito. Salm. 96.7-8,1- Adorad a Dios, sus ángeles todos; oyólo y alborozóse Sión, y regocijáronse las hijas de Judá. Salmo.- Reina el Señor; regocíjese la tierra, alégrense todas las islas, Gloria al Padre.

Colecta.- Omnipotente y sempiterno Dios, mira propicio nuestra flaqueza y extiende, para protegernos, la diestra de tu majestad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Epístola Rom.12,16-21.- Traduce san Pablo, para la práctica de la vida cristiana, el man-damiento del Señor: Amaos los unos a los otros, amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian.
Hermanos: No os tengáis por sabios ni volváis a nadie mal por mal; procurad obrar bien no sólo ante Dios, sino también ante todos hombres. Si es posible, cuanto esté de vuestra parte, vivid en paz con todos. No os venguéis, amados míos, mas dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza; yo haré justicia, dice el Señor. Por el contrario, si tu enemigo tuviere hambre dale de comer; si sed, dale de beber; porque si esto haces, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza. No te dejes vencer del mal, sino vence al mal con el bien

Gradual. - Los pueblos venerarán tu nombre, Señor, y todos los reyes de la tierra tu gloria. Porque el Señor reedificará Sión y en ella será visto en su majestad.
Aleluya. Salm. 96.1.- Aleluya, aleluya, Reina el Señor, regocíjese la ¬tierra, alégrense todas las islas. Aleluya.

Evangelio. Mat. 8.1-13.- A nadie se excluye de la salvación que trae Jesús al mundo. Los israelitas debían ser los primeros beneficiados; pero se da acceso a todos los pueblos de la tierra, a todos los creyentes, vengan de donde vinieren.
En aquel tiempo: Habiendo bajado Jesús del monte, siguióle mucho gentío; y viniendo un leproso, se prosternó ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Extendió Jesús la mano y le tocó, diciendo: Quiero, queda limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Y le dijo Jesús: Mira que a nadie lo cuentes; pero ve, muéstrate al sacerdote y ofrece la ofrenda que mandó Moisés para que les sirva a ellos de testimonio. Y habiendo entrado en Cafarnaúm, llegóse a él un centurión que le rogó diciendo: Señor, tengo un criado en casa, paralítico, y sufre mucho. A lo que respondió Jesús: Yo iré y le curaré. Y replicó el centurión: Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo; mas di una sola palabra, y curará mi siervo. Pues yo soy un hombre que, aunque bajo la potestad de otro, como tengo soldados a mi mando, digo al uno: Vete, y va: y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. AI oírle Jesús, quedóse admirado, y dijo a los que le seguían: En verdad os digo, no he hallado tanta fe en Israel, Pues también os digo: Vendrán muchos de Oriente y de Occidente, y se pondrán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas del exterior, donde habrá llanto y rechinar de dientes. Y dijo al centurión: Vete, y sucédate como has creído. Y sanó el siervo en aquella hora.

Ofertorio. Salm. 117.16,17.- La diestra del Señor ha obrado proezas; la diestra del Señor me ha salvado» No moriré, sino viviré y pregonaré las obras del Señor.

Secreta.- Te rogamos, Señor, limpie esta hostia nuestros pecados, y santifique los cuerpos y almas de tus siervos, para celebrar dignamente el sacrificio. Por nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confesando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo...

Comunión. Luc. 4.22.- Maravillávanse todos de las palabras que salían de la boca de Dios.

Poscomunión.- Señor, a quienes nos concedes gozar de tan altos misterios, dígnate hacernos capaces de asimilarnos sus efectos. Por nuestro Señor.


PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SHCUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA - SERMÓN DE SAN ANTONIO

COMENTARIOS AL EVANGELIO

Benedicto XVI. ACERCARSE DIGNAMENTE A LA COMUNIÓN SACRAMENTAL

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DEL CANTO DE LAS LECTURAS
  3rd Sunday after Epiphany - Epistle
  3rd Sunday after Epiphany - Gospel
I y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN

Dóminica III Post Epiphaniam
II Classis
Introitus: Ps. xcvi: 7-8
Adoráte Deum omnes Angeli ejus: audívit, et lætáta est Sion: et exsultavérunt fíliæ Judæ. [Ps. ibid., 1]. Dóminus regnávit, exsúltet terra: læténtur ínsulæ multæ. Glória Patri. Adoráte Deum.
Oratio:
Omnípotens, sempitérne Deus, infirmitátem nostram propítius réspice: atque ad protegéndum nos, déxteram tuæ majestátis exténde. Per Dóminum.

ad Romanos xii: 16-21
Léctio Epistolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romanos:
Fratres: Nolíte esse prudéntes apud vosmetípsos: nulli malum pro malo reddéntes: providéntes bona non tantum coram Deo, sed étiam coram ómnibus homínibus. Si fíeri potest, quod ex vobis est, cum ómnibus homínibus pacem habéntes: Non vosmetípsos defendéntes caríssimi, sed date locum iræ. Scriptum est enim: "Mihi vindícta: Ego retríbuam, dicit Dóminus." Sed si esuríerit inimícus tuus, ciba illum: si sitit, potum da illi: hoc enim fáciens, carbónes ignis cóngeres super caput ejus. Noli vinci a malo sed vince in bono malum.
Graduale Ps. ci: 16-17
Timébunt gentes nomen tuum, Dómine, et omnes reges terræ glóriam tuam. V. Quóniam ædificávit Dóminus Sion, et vidébitur in majestáte sua.
Allelúja, allelúja. [Ps. xcvi: 1] Dóminus regnávit, exsúltet terra: læténtur ínsulæ multæ. Allelúja.
Matthew viii: 1-13
Sequéntia sancti Evangélii secúundum Matthæum.
In illo tempore: Cum descendísset Jesus de monte, secútæ sunt eum turbæ multæ: et ecce leprósus véniens adorábat eum dicens: "Domine, si vis, potes me mundáre." Et exténdens Jesus manum, tétigit eum, dicens: "Volo. Mundare." Et conféstim mundáta est lepra ejus. Et ait illi Jesus: "Vide, némini díxeris: sed vade: osténde te sacerdóti, et offer munus, quod praecépit Móyses, in testimónium illis." . . . Cum autem introísset Caphárnaum, accéssit ad eum centúrio, rogans eum, et dicens: "Domine puer meus jacet in domo paralýticus, et male torquétur." Et ait illi Jesus: "Ego véniam et curábo eum." Et respóndens centúrio ait: "Dómine, non sum dignus ut intres sub tectum meum, sed tantum dic verbo et sanábitur puer meus. Nam et ego homo sum sub potestáte constitútis, habens sub me mílites, et dico huic: Vade et vadit: et alii: Veni et venit: Et servo meo: Fac hoc et facit." Audiens autem Jesus mirátus est, et sequéntibus se dixit: "Amen dico vobis, non invéni tantam fidem in Israël. Dico autem vobis quod multi ab Oriénte et Occidénte vénient, et recúmbent cum Abraham, et Isaac, et Iacob in regno cælórum: fílii autem regni ejiciéntur in ténebras exterióres: ibi erit fletus et stridor déntium." Et dixit Iesus centurióni: "Vade et sicut credidísti fiat tibi." Et sanátus est puer in illa hora.
Credo.
Offertorium: Ps. cxvii: 16 et 17.
Déxtera Dómini fecit virtútem, déxtera Dómini exaltávit me: non móriar, se vivam, et narrábo ópera Dómini.
Secreta:
Hæc hóstia, Dómine, quǽsumus, emúndet nostra delícta: et ad sacrifícium celebrándum, subditórum tibi córpora, mentésque sanctíficet. Per Dóminum.

Communio: Luc. iv: 22
Mirabántur omnes de his, quæ procedébant de ore Dei.
Postcommunio:
Quos tantis, Dómine, largíris uti mystériis: quǽsumus; ut efféctibus nos eórum veráciter aptare dignéris. Per Dóminum.

miércoles, 10 de enero de 2018

II Domingo despues de Epifanía



II Domingo después de Epifanía
II clase, verde
Gloria, Credo y prefacio de la Trinidad

Hoy se honra la tercera de las tres manifestaciones de la fiesta de Epifanía, o sea: el primer milagro de Jesús, convirtiendo el agua en vino en las bodas de Caná. Así inaugura el Señor su vida pública, y así también comienza María su oficio de Mediadora de todas las gracias. Esta primer milagro, señala, además, la institución del Sacramento del Matrimonio. Queriendo Jesús fundar su Iglesia, empieza por formar sobre bases santas y sólidas la familia, primera y necesaria célula de la sociedad. He aquí las cosas grandes que recuerda este domingo memorable. Debería ser este el domingo de los matrimonios cristianos. Debería él recordar a los esposos el día de sus bodas, y hacerles pensar en sus deberes y en su alta dignidad. Roguemos todos hoy por la rehabilitación del Matrimonio y por la restauración cristiana de los hogares.
...
Por su evangelio de las bodas de Caná y dos cánticos tomados de él, se relaciona esta liturgia del domingo con la del Tiempo de Navidad y de Epifanía; lo demás se aproxima a los domingos siguientes.
El evangelio domina por su simbolismo, que es doble. Las bodas  figuran la alianza: el agua cambiada en vino, la superioridad de la alianza nueva sobre la antigua con el anuncio de la Eucaristía. “¿Por qué ha de extrañar que asista el Señor a unas bodas si ha venido a este mundo para desposarse?” Esto dice san Agustín en maitines y comenta, uno tras de otro, ambos simbolismos.
Todos los Padres han visto en el milagro de Caná un anuncio también de la Eucaristía, como también de la transformación de nuestras almas bajo la acción de Cristo. «Aqua eramus, vinimus nos fecit.  Éramos agua y nos ha convertido en vino.» 

Este cambio profundo de nuestro ser, nos une con Cristo desde aquí abajo, nos prepara para el banquete de las bodas eternas, al que estamos todos invitados con toda la Iglesia.

TEXTOS DE LA MISA

Introito.Salm. 65.4,1-2-
 Toda la tierra te adore, ¡oh Dios!, y cante tus loores; diga un salmo a tu nombre, ¡oh Altísimo! Ps. Cantad a Dios, ¡oh tierra toda!, cantad salmos a su nombre; dadle gloria y alabanzas. Gloria al Padre.

Colecta.- Omnipotente y sempiterno Dios, que gobiernas a la par cielos y tierra, escucha clemente las súplicas de tu pueblo y concede la paz a nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo.

Epístola. Rom. 12.6-16.- Hermanos: Tenemos dones diferentes según la gracia que se nos ha dado; unos la profecía, según la medida de la fe; otros, el ministerio para servir; otros, la enseñanza para enseñar; quién, el de exhortación, para exhortar; quién, el de dar con sencillez; el que preside, hágalo con solicitud; el que hace obras de misericordia, hágalas con alegría. Vuestra caridad sea sincera, aborreced lo malo, aplicaos a lo bueno, amaos mutuamente con fraternal amor, anticipándoos en honraros unos a otros. Sed diligentes sin flojedad, fervorosos de espíritu, pues servís al Señor; gozaos con la esperanza; en la tribulación sed sufridos; en la oración, perseverantes; socorred las necesidades de los fieles; ejerced la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid y no maldigáis. Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran; vivid en armonía; no ansiéis grandezas, sino acomodaos a lo que sea más humilde.


Gradual.Salm. 106. 20-21.- Envió el Señor su palabra y los sanó; y los arrancó de la muerte. V/ Alaben al Señor por sus misericor­dias y sus maravillas en favor de los hijos de los hombres.

Aleluya. Salm. 148.2.- Aleluya, aleluya. Alabad al Señor, todos sus ángeles; alabadle, todos sus ejércitos. Aleluya

Evangelio. Juan 2.1-11.- Al comentar san Ambrosio el papel de la Virgen María en las bodas de Caná, subraya el significado de su intervención. Ella había aprendido de su hijo a no pedirle servicios ordinarios, sino únicamente aquéllos que sólo Dios puede satisfacer.
A los tres días, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice: «No tienen vino». Jesús le dice: «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora». Su madre dice a los sirvientes: «Haced lo que él os diga». Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dice: «Llenad las tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dice: «Sacad ahora y llevadlo al mayordomo». Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dijo: «Todo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora». Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. Credo.

Ofertorio. Salm. 65.1-2,16.- Canta a Dios, ¡oh tierra toda!, canta un himno a su nombre; venid y oíd todos los que teméis a Dios, y os contaré todo lo que ha hecho el Señor a mi alma, aleluya.

Secreta.- Santifica, Señor, los dones ofrecidos, y límpianos las manchas de nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo que contigo vive.

Prefacio de la Santísima Trinidad.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que con tu unigénito Hijo y con el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor, no en la individualidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De suerte, que confe­sando una verdadera y eterna Divinidad, adoramos la propiedad en las personas, la unidad en la esencia, y la igualdad en la majestad, la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar a diario, diciendo a una voz. Santo...

Comunión. Juan 2.7-11.- Dice el Señor: Llenad de agua los cántaros, y llevad al maestresala. Habiendo gustado el maestresala el agua hecha vino, dijo al esposo: Tú has reservado el buen vino hasta ahora. Éste fue el primer milagro de Jesús en presencia de sus discípulos.

Poscomunión.- Te rogamos, Señor, que aumente en nosotros la operación de tu poder; para que, alimentados con los sacramentos divinos, nos preparemos con tu gracia a conseguir tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo.

PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO CARD. SCHUSTER SERMÓN DE SAN ANTONIO
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 

EL PRIMER SIGNO DE LA VIDA PÚBLICA DE JESÚS. Homilía en el II domingo después de Epifanía
PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DE LAS LECTURAS
  2nd Sunday after Epiphany - Epistle
  2nd Sunday after Epiphany - Gospel
I y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN
Dóminica II Post EpiphaniamII Classis
Se hæc Dóminica II, vel alia post Epiphaniam, a superveniente Septuagesima impediatur, nec sit ei locus post Pentecosten, juxta Rubricas, anticipiatur Sabbato cum omnibus privilegiis occurrenti Dóminicæ propriis.
Introitus: Ps.cxv: 4
Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi: psalmum dicat nómini tuo, Altíssime. [Ps. ibid., 1-2]. Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dícite nómini ejus: date glóriam laude ejus. Glória Patri. Omnis terra.
Dicitur "Glória in excélsis" in omnibus Dominicis ante Septuagesimam, etiam Sabbato anticipatis, juxta Rubricas; non dicitur autem in diebus ferialibus, quando resumitur Missa Dóminicæ præcedentis.
Oratio:
Omnípotens sempitérne Deus, qui cæléstia simul et térrena moderáris: supplicatiónes pópuli tui cleménter exáudi; et pacem tuam nostris concéde tempóribus. Per Dóminum.

Romans xii: 6-16
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romanos.
F
ratres: Habéntes autem donatiónes secúndum grátiam quæ data est nobis, differéntes: sive prophetíam secúndum ratiónem fídei, sive ministérium in ministrándo, sive qui docet in doctrína, qui exhortátur in exhortándo, qui tríbuit in simplicitáte qui præest in sollicitúdine qui miserétur in hilaritáte. Diléctio sine simulatióne. Odiéntes malum, adheréntes bono: Caritátem fraternitátis ínvicem diligéntes: Honóre ínvicem præveniéntes: Sollicitúdine non pigri: Spíritu fervéntes: Dómino serviéntes: Spe gaudéntes: In tribulatióne patiéntes: Oratióni instántes: Necessitátibus sanctórum communicántes: Hospitalitátem sectántes. Benedícite persequéntibus vos: benedícite et nolíte maledícere. Gaudére cum gaudéntibus, flere cum fléntibus: Idípsum ínvicem sentiéntes: Non alta sapiéntes, sed humílibus consentiéntes.
Graduale Ps. cvi: 20-21
Misit Dóminus verbum suum, et sanávit eos: et erípuit eos de intéritu eórum. V. Confiteántur Dómino misericórdiæ ejus: et mirabília ejus fíliis hóminum.
A
llelúja, allelúja. [Ps. cxlviii: 2] Laudáte Dóminum omnes Angeli ejus: laudáte eum, omnes virtútes ejus. Allelúja.
Sic dicitur "Allelúja" cum suo Versu post Graduale in omnibus Dóminicis minoribus post Epiphaniam, etiam si Missa Dominicæ in Feriis resumatur.
  Joann. ii: 1-11
    †  Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
I
n illo témpore: Núptiæ factæ sunt in Cana Galilǽæ: et erat mater Jesu ibi. Vocátus est autem et Jesus, et discípuli ejus ad núptias. Et deficiénte vino, dicit mater Jesu ad eum: "Vinum non habent." Et dicit ei Jesus: "Quid mihi et tibi est, múlier? nondum venit hora mea." Dicit mater ejus minístris: "Quodcúmque díxerit vobis, fácite." Erant autem ibi lapídeæ hýdriae sex pósitæ secúndum purificatiónem Judæórum, capiéntes síngulae metrétas binas vel ternas. Dicit eis Jesus: "Impléte hýdrias aqua." Et implevérunt eas usque ad summum. Et dicit eis Jesus: "Hauríte nunc, et ferte architriclíno." Et tulerunt. Ut autem gustávit architriclínus aquam vinum factam, et non sciébat unde esset, ministri autem sciébant, qui háuserant aquam: vocat sponsum architriclínus, et dicit ei: "Omnis homo primum bonum vinum ponit: et cum inebriáti fúerint, tunc id quod detérius est. Tu autem servásti bonum vinum usque adhuc." Hoc fecit inítium signórum Jesus in Cana Galilǽæ et manifestávit glóriam suam, et credidérunt in eum discípuli ejus.
Credo.
Offertorium: Ps. cxv: 1-2 et 16.
Jubiláte Deo, univérsa terra: Psalmum dícite nómini ejus: veníte, et audíte, et narrábo vobis, omnes qui timétis Deum, quanta fecit Dóminus ánimæ meæ, allelúja.
Secreta:
Oblata, Dómine, múnera sanctífica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum.

Communio: Joann. ii: 7, 8, 9, et 10-11.
Dicit Dóminus: "Impléte hýdrias aqua, et ferte architriclíno." Cum gustásset architriclínus aquam vinum factam, dicit sponso: "Servásti bonum vinum usque adhuc." Hoc signum fecit Jesus primum coram discípulis suis.
Postcommunio:
Augeátur in nobis, quǽsumus, Dómine, tuæ virtútis operátio: ut divínis vegetáti sacraméntis, ad eórum promíssa capiénda, tuo múnera præparémur. Per Dominum.

La Sagrada Familia

Concedida a ciertas diócesis por el papa León XIII, en 1893, y extendida a la Iglesia universal por Benedicto XV en 1921, la fiesta de la Sagrada Familia ha suplantado el 1er domingo después de la Epifanía, cuya misa se celebra el primer día libre de la semana que sigue.
Jesús, María y José, en la humilde casa de Nazaret, son ejemplo de la santidad más grande en las condiciones de vidas más sencillas. Entre los acontecimientos que han marcado el nacimiento del Salvador y el comienzo de su vida pública quiere la iglesia recordar todos los años este gran modelo, en el que nunca han dejado de inspirarse las familias cristianas. El santifica para siempre la práctica de las virtudes familiares.
Quiere la Iglesia que, además de los días dedicados a festejar separadamente al Niño Jesús, a María Santísima y al Patriarca San José, se haga recuerdo hoy de los tres juntos, formando la familia ejemplar y modelo de lo que debe ser, según Dios y el Evangelio, la familia cristiana de nuestros tiempos. En este concepto se venera hoy al Hijo de Dios como hijo de familia; y se recuerda a los padres , a las madres y a los hijos atolondrados de hoy, su condición de tales y sus respectivos y mutuos deberes, y la obligación de todos juntos para con Dios. Esto ha tenido presente la Iglesia al renovar con la Fiesta de la Sagrada Familia el hermoso ideal de la antigua familia cristiana, a la que anhela reconducir otra vea al mundo, hijo pródigo, y prófugo de ella, que ha convertido al hogar en un hotel si es rico, o en una posada si es pobre.
TEXTOS DE LA SANTA MISA

Fiesta de la Sagrada Familia
(II clase, blanco)
Gloria y Credo. Prefacio de la Epifanía.

Introito. Prov, 23—24; Salm.83,2-3.-Salte de júbilo el padre del justo, alégrense tu padre y tu madre, y regocíjese la que te dio a luz. Sal.- ¡Cuán amables son tus moradas, Dios de los ejércitos! Suspira y desfallece mi alma por morar en los atrios del Señor. Gloria al Padre, y al Hijo.

Colecta.- Señor nuestro Jesucristo, que sujeto a María y a José, consagraste la vida de familia con inefables virtudes; haz que, con el auxilio de ambos, nos instruyamos con los ejemplos de tu Sagrada Familia, y alcancemos su eterna compañía. Tú que vives y reinas con Dios Padre.

Epístola. Col. 3.12-17.- Hermanos: Revestíos, como escogidos que sois de Dios, santos y amados, de entrañas de compasión, de bondad, humildad, mansedumbre y longanimidad, sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor os ha perdonado, así habéis de hacerlo también vosotros. Pero, sobre todo, tened caridad, que es vínculo de perfección. Y la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados en un solo cuerpo: sed agradecidos. La palabra de Cristo more abundantemente entre vosotros, con toda sabiduría, enseñándoos y animándoos unos a otros con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando de corazón, con gracia, las alabanzas de Dios. Cuanto dijereis o hiciereis, hacedlo en nombre de nuestro Señor Jesucristo, dando gracias por él a Dios Padre.

Gradual.- Una sola cosa pido al Señor y deseo ardientemente: morar en la casa del Señor toda mi vida. Felices, Señor, los que habitan en tu casa; por los siglos de los siglos te alabarán.

Aleluya.- Aleluya, aleluya. Verdaderamente eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador. Aleluya.

Evangelio.-( Lucas 2. 42-52) Cuando el niño Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre  y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Ofertorio.- Sus padres llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarle al Señor.

Secreta.- Te ofrecemos, Señor, la hostia de reconciliación, suplicándote humildemente que, por intercesión de la Virgen, madre de Dios, y de san José, establezcas sólidamente nuestras familias en tu paz y gracia. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo.

Prefacio.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, pues tu unigénito Hijo, apareciendo en la condición de nuestra mortalidad, nos ha regenerado con la nueva luz de su inmortalidad; y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:

Comunión.- Bajó Jesús con ellos, y vino a Nazaret, y les estaba sujeto.

Poscomunión.- Haz Señor Jesús, que aquellos a quienes has confortado con celestiales sacramentos, imiten continuamente los ejemplos de su santa Familia, para que en la hora de nuestra muerte, saliéndonos al encuentro la gloriosa Virgen , tu Madre, y san José, merezcamos ser recibidos en los eternos tabernáculos, Tú que vives.



PARTITURAS Y GRABACIONES DE LOS PROPIOS
COMENTARIO LITURGICO CARD. SHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 1 2
COMENTARIO AL EVANGELIO
Homilía de maitines DIOS SE HUMILLA Y TU TE EXALTAS
TÚ, SEÑOR TE PRESENTAS ANTE NOSOTROS, PECADORES, PARA QUE TE PODAMOS ENCONTRAR MÁS FÁCILMENTE. Santo Tomás de Villanueva
Benedicto XVI DIOS QUISO NACER Y CRECER EN UNA FAMILIA HUMANA
LA FAMILIA, CÉLULA VITAL DE LA SOCIEDAD, PRIMERA SOCIEDAD NATURAL. Reflexión diaria del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (n. 209-211)
ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA. Oración de San Juan Bautista Piamarta
ORACIÓN POR LA FAMILIA. Oración de San Juan Pablo II, papa

PARTITURAS DE LAS ORACIONES Y LECTURAS
AUDIO DE LAS LECTURAS
  Holy Family - Epistle
  Holy Family - Gospel
I y II VÍSPERAS

TEXTOS EN LATÍN
Sanctæ Familiæ—Jesu, Mariæ, JosephI Classis

Introitus: Prov. xxiii: 24 et 25
Exsúltat gáudio pater Justi, gáudeat Pater tuus et Mater tua, et exsúltet qua génuit te. [Ps. lxxxiii, 2-3] Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum! concupíscit et déficit ánima mea in átria Dómini. V. Glória Patri. Exsúltat.
Oratio:
Dómine Jesu Christe, qui Maríæ et Joseph súbditus domésticam vitam ineffabílibus virtútibus consecrásti: fac nos, utriúsque auxílio, Famíliæ sanctæ tuæ exémplis ínstrui; et consórtium cónsequi sempitérnum: Qui vivis.
Col. iii: 12-17
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Colossénses.
Fratres: Indúite vos sicut elécti Dei, sancti, et dilécti, víscera misericórdiæ, benignitátem, humilitátem, modéstiam, patiéntiam: supportántes ínvicem, et donántes vobismetípsis si quis advérsus áliquem habet querélam: sicut et Dóminus donávit vobis, ita et vos. Super ómnia autem hæc, caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis. Et pax Christi exsúltet in córdibus vestris, in qua et vocáti estis in uno córpore: et grati estóte. Verbum Christi hábitet in vobis abundánter, in omni sapiéntia, docéntes, et commonéntes vosmetípsos psalmis, hymnis, et cánticis spirituálibus, in gratia cantántes in córdibus vestris Deo. Omne, quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini Jesu Christi, grátias agéntes Deo et Patri per ipsum.
Graduale Ps. xvi: 4
Unam pétii a Dómino, hanc requíram; ut inhábitem in domo Dómini ómnibus diébus vitæ meæ. [Ps. lxxxviii: 5] Beáti qui hábitant in domo tua, Dómine, in sǽcula sæculórum laudábunt te.
Allelúja, allelúja. [Isaias 45: 15] Vere tu es Rex abscónditus, Deus Israël Salvator. Allelúja.
Luc. ii: 42-52
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Cum factus esset annórum duódecim ascendéntibus illis Jerusólymam secundum consuetúdinem diei festi consummatísque diébus cum redírent, remánsit puer Jesus in Jerúsalem et non cognovérunt paréntes ejus. Existimántes autem illum esse in comitátu, venérunt iter diéi, et requirébant eum inter cognátos et notos. Et non inveniéntes regréssi sunt in Jerúsalem requiréntes eum. Et factum est, post tríduum invenérunt illum in templo sedéntem in médio doctórum audiéntem illos, et interrogántem eos. Stupébant autem omnes, qui eum audiébant super prudéntia et respónsis ejus. Et vidéntes admiráti sunt. Et dixit mater eius ad illum: «Fíli, quid fecísti nobis sic? ecce pater tuus et ego doléntes quærebámus te.» Et ait ad illos: «Quid est quod me quærebátis? nesciebátis quia in his quæ Patris mei sunt oportet me esse?» Et ipsi non intellexérunt verbum quod locútus est ad eos. Et descéndit cum eis, et venit Názareth: et erat súbditus illis. Et mater eius conservábat ómnia verba hæc in corde suo. Et Jesus proficiébat sapiéntia, et ætáte, et grátia apud Deum, et hómines.
Credo.
Offertorium: Luc. iii: 22.
Tulérunt Jesum paréntes ejus un Jerúsalem, ut sísterent eum Dómino.
Secreta:
Placatiónis hóstiam offérimus tibi, Dómine, supplíciter deprecántes: ut, per intercessiónem Deíparæ Vírginis cum beáto Joseph, famílias nostras in pace et grátia tua fírmiter constítuas. Per eúmdem Dóminum.
Communio: Ps. l: 21
Descéndit Jesus cum eis, et venit Názareth, et erat súbditus illis.
Postcommunio:
Quos cæléstibus réficis sacraméntis, fac, Dómine Jesu, sanctæ Famíliæ tuæ exémpla júgiter imitari: ut in hora mortis nostræ, occurrénte gloriósa Vírgine Matre tua cum beto Joseph; per te in ætérna tabernácula récipi mereámur: Qui vivis.

viernes, 5 de enero de 2018

Epifanía del Señor - 6 de enero


6 de enero
LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
I clase, blanco
Gloria, Credo, prefacio y comunicantes propios

Siguiendo el rastro luminoso de la estrella, magos de remotas naciones acuden hacía el Niño-Dios que se muestra al mundo: ríndenle homenaje con el símbolo de sus regalos y entran con ello en la Iglesia, de la que es figura María.
El carácter y objeto de esta hermosísima festividad, se halla indicado en las palabras con las cuales la Santa Iglesia principia su oficio litúrgico: Cristo nos ha aparecido; venid, adorémosle. Por eso desde el Introito es proclamado con júbilo el advenimiento del gran Rey, del Señor dominador que tiene en su mano la potestad y el imperio de todo lo creado. Esta manifestación de Jesucristo a los pueblos de la gentilidad, la adoración que les rindieron los Magos, forma el objeto de cada una de las partes de la Misa. Si bien es verdad que la Iglesia nos recuerda y celebra hoy tres manifestaciones de Jesucristo: a los Magos, en las Bodas de Caná, y en el Jordán: con todo, la primera es a la que se refiere la liturgia de toda la santa Misa. Y así en la colecta rogamos al Señor nos conceda la gracia de contemplar en el cielo al mismo Jesucristo, a quien hemos conocido mediante la luz de la fe, prefigurada por la maravillosa estrella que condujo a los magos a Belén. Esta luz divina; la gloria del señor; el tributo de vasallaje que los pueblos habían de tributarle; todo esto nos predice el profeta Isaías en la Lección de la santa Misa.
El Evangelio, con una sencillez sublime y embelesadora, nos refiere el viaje de los Magos desde Oriente a Jerusalén en busca del Rey de los Judíos; cómo se declararon al mismo Herodes; la astucia de este rey malvado, su llegada a Belén; la adoración y los regalos que ofrecieron a Jesucristo, y, finalmente, el regreso a su patria. Los dones ofrecidos por los Magos se nos recuerdan de nuevo en el Ofertorio. Que estos dones prefiguraban a Jesucristo claramente lo indica la Secreta. Siendo la Epifanía una de las más solemnes festividades, no podía dejar de tener lo que es propio de ellas, es decir, Prefacio y Communicantes. Ambas piezas litúrgicas constituyen la más expresiva profesión de fe acerca del significado y realidad del gran misterio que celebramos. Gratitud por los bienes que conseguimos mediante la Epifanía, y fidelidad a los mismos, son las virtudes que nos predican la Comunión y Poscomunión.
TEXTOS DE LA MISA
Introito.-  Mal. 3.1; 1 Par. 29.12. Ya viene el Señor, el Dominador, y en su mano están el reino, y la potestad, y el imperio.  Salmo.- 71.1. ¡Oh Dios!, da al Rey tu juicio, y al Hijo del Rey tu justicia. Gloria al Padre.
Colecta.-  Oh Dios, que en este día revelaste tu Unigénito a los gentiles por medio de una estrella, concede propicio que los que ya te conocemos por la fe, seamos conducidos hasta contemplar tu hermosura y tu grandeza. Por el mismo Señor nuestro.
Epístola.- Is. 60.1-6. El profeta se dirige a Jerusalén. La imagen está tomada del espectáculo que ofrece todas las mañanas la ciudad santa: iluminada por los resplandores del sol, parece convertida en un horno centelleante de luz. Jerusalén, figura de la Iglesia, será la «luz de las naciones»; de todas partes vendrán a ella los reyes y los pueblos, atraídos por los destellos de su gloria y trayendo las riquezas del mundo. Levántate, Jerusalén, resplandece!, que ya se alza tu luz y se levanta sobre ti la gloria del Señor. Las tinieblas cubren la tierra y los pueblos están en tinieblas, mientras viene a ti el Señor y en ti se manifiesta su gloria. Las naciones caminan hacia tu luz y los reyes hacia la claridad de tu aurora. Levanta los ojos y mira en tomo de ti: todos se reúnen y vienen a ti; de lejos llegan tus hijos y tus hijas son traídas en brazos. A esta vista, resplandecerás, tu corazón palpitará y se dilatará; porque hacia ti afluirán los tesoros del mar y las riquezas de los pueblos llegarán a ti. Una oleada de camellos de dromedarios de Madián y de Efá te inundarán; de Sabá vendrán  todos trayendo oro e incienso y cantando los loores del Señor.
Gradual.-  De Sabá vendrán todos trayendo oro e incienso y cantando los loores del Señor. ¡Levántate, Jerusalén, resplandece!, porque se levanta sobre ti la gloria del Señor.
Aleluya.-  Aleluya, aleluya.  Vimos su estrella en el oriente, y venimos con presentes a adorar al Señor. Aleluya.
Evangelio Mateo 2, 1-12.- «Al que adoran los Magos infante en un pesebre, adorémosle nosotros omnipotente en los cielos; y si los reyes le presentan sus tesoros, saquemos nosotros de nuestros corazones ofrendas dignas de Dios.» (San León, en maitines.) Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judá, en tiempo del rey Herodes, unos magos vinieron de Oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?, porque hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarle. El rey Herodes, al oír esto, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y, convocados todos los príncipes de los sacerdotes y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judá, porque así está escrito por el profeta: «Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres la más pequeña de las ciudades del reino de Judá; porque de ti ha de salir el Caudillo que rija a mi pueblo Israel.» Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, se informó de ellos cuidadosamente acerca del tiempo en que les apareció la estrella, y enviándoles a Belén, les dijo: Id, e informaos cuidadosamente del Niño; y cuando le hayáis encontrado, hacédmelo saber, para que yo también vaya a adorarle. Ellos, después de oír al rey, se fueron. Y he ahí que la estrella que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta pararse sobre el lugar donde estaba el Niño. Al verla de nuevo se alegraron sobremanera y, entrando en la casa, hallaron al Niño con María, su madre (arrodillarse), y, postrados, le adoraron; y, abiertos sus tesoros, ofreciéronle dones: oro, incienso y mirra. Mas, divinamente avisados en sueños para que no volviesen a Herodes, regresaron por otro camino a su país.
Ofertorio.Salmo 71. 10-11-  Los reyes de Tarsis y de las islas le pagarán el tributo; los reyes de Arabia y de Sabá le traerán presentes. Le adorarán todos los reyes de tierra, todos los pueblos servirán.
Secreta.- Te rogamos, Señor, mires propicio los dones de tu Iglesia, en los que ya no se ofrece oro, incienso, ni mirra, sino lo que con estos mismos dones se significa, se inmola y se recibe, Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro. El cual vive y reina contigo.
Prefacio de Epifanía.- En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, pues tu unigénito Hijo, apareciendo en la condición de nuestra mortalidad, nos ha regenerado con la nueva luz de su inmortalidad; y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar:
Comunión.- Hemos visto su estrella en el Oriente, y venimos con presentes a adorar al Señor.

Poscomunión.- Haz, te rogamos, ¡oh Dios omnipotente!, que, purificado nuestro espíritu, comprenda el misterio que celebramos con estos solemnes oficios. Por nuestro Señor.


PARTITURAS Y PROPIOS EN MP3
COMENTARIO LITÚRGICO CARD. SCHUSTER
SUGERENCIAS PARA LA HOMILÍA 1  SERMÓN DE SAN ANTONIO DE PADUA
Comentario al Evangelio
Homilía de maitines  LOS CIELOS CONOCIERON QUE ÉL ERA DIOS
 EL SEÑOR AMA LA NIÑEZ. San León Magno, papa
Benedicto XVI ERAN HOMBRES EN BUSCA DE ALGO MÁS


PARTITURAS DE LAS ORACIONES
GRABACIÓN DE LAS LECTURAS
  Epiphany of the Lord - Epistle
  Epiphany of the Lord - Gospel
I Y II VÍSPERAS