miércoles, 23 de junio de 2021

24 de junio.- Natividad de San Juan Bautista


24 de junio
NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA, EL PRECURSOR
I clase, blanco
Gloria, Credo y prefacio común
En domingo, conmemoración del domingo y prefacio de la Santísima Trinidad.

He aquí el Cordero de Dios, cuya divinidad pregonan la voz  del cielo  y la paloma divina,  y que aun así  quiso recibir el  bautismo de Juan el Precursor.
Al celebrar la Iglesia el nacimiento de san Juan Bautista festeja la aurora de la salvación. Seis meses antes de Navidad, nos introduce el nacimiento del Precursor en el misterio de la Encarnación y participa de su grandeza.  En la Edad Media se la celebraba como la navidad del verano y tenía también sus tres misas, como la Navidad tiene las suyas; la liturgia subraya los paralelos de ambas fiestas. Véase la secreta y la poscomunión.
San Juan, Profeta del Altísimo, está figurado por Isaías y Jeremías. Como ellos, y con más derecho que ellos, fue sacrificado desde el seno de su madre, con miras a la misión que le esperaba (introito, epístola, gradual). El Evangelio nos refiere los prodigios que acompañaron a su nacimiento; éste debía ser causa de alegría para muchos, y aún sigue siéndolo, y la Iglesia invita todos los años a sus fieles a pedir a Dios, con la gracia de las alegrías sobrenaturales, la de verse siempre guiados en el camino de la salvación eterna.
 El nombre de san Juan Bautista figura en el canon de la misa, encabezando la segunda lista.


INTROITO Isaías 49, 1-2. Salmo 91, 2
De ventre matris meæ vocávit me Dóminus nómine meo: et pósuit os meum ut gládium acútum: sub teguménto manus suæ protéxit me, et pósuit me quasi sagíttam eléctam. V/. Bonum est confitéri Dómino: et psállere nómini tuo, Altíssime. V/. Glória Patri et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amén
Desde el seno de mi madre me ha llamado el Señor por mi nombre y ha hecho de mi boca cortante espada; bajo la sombra de su mano me ha ocultado y me ha hecho como flecha acerada. V/. Bueno es alabar al Señor y cantar tu nombre, oh Altísimo. V/.  Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

COLECTA
Deus, qui præséntem diem honorábilem nobis in beáti Joánnis nativitáte fecísti: da pópulis tuis spitituálium grátiam gaudiórum; et ómnium fidélium mentes dírige in viam salútis ætérnæ. Per Dominum Jesum Christum, Filium Tuum, qui Tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oh Dios!  Que nos haces honrar este día con el nacimiento de san Juan; concede a tus pueblos la gracia de los goces espirituales, y guía las almas de todos los fieles por el camino de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

EPÍSTOLA Isaías 49, 1-7
Este texto de de Isaías, aplicable en muchos de sus rasgos al Precursor, se refiere en realidad al mismo Mesías << luz de las naciones >>, encargado, mediante su predicación, de llevar a todos los pueblos a la adoración del único verdadero Dios. Pero la vocación de Juan Bautista forma una sola con la del Mesías y encuentra en ella todo su sentido.
Léctio Isaíæ Prophétæ.
Audíte insúlæ, et atténdite, pópuli de longe: Dóminus ab útero vocávit me, de ventre matris meæ recordátus est nóminis mei. Et pósuit os meum quasi gládium acútum: in umbra manus suæ protéxit me, et pósuit me sicut sagíttam eléctam: in pháretra sua abscóndit me. Et dixit mihi: Servus meus es tu, Israël, quia in te gloriábor. Et nunc dicit Dóminus, formans me ex útero servum sibi: Ecce dedi te in lucem géntium, ut sis salus mea usque ad extrémum terræ. Reges vidébunt, et consúrgent príncipes, et adorábunt propter Dóminum, et sanctum Israël, qui elégit te.
Lectura del Profeta Isaías.
Oíd, islas y estad atentos, pueblos lejanos. El Señor me ha llamado desde el seno de mi madre; desde las entrañas maternas ha pronunciado mi nombre. Ha hecho de mi boca una cortante espada, me ha cobijado en la sombra de su mano, me ha hecho flecha acerada y me ha escondido en su aljaba. Me ha dicho: Israel, tú eres mi siervo,  en ti me glorificaré. Y ahora, el Señor que me ha formado para siervo suyo desde el seno de mi madre, dice: Yo haré de ti la luz de las naciones, para que mi salvación llegue a los confines de la tierra. Al verte, se levantarán los reyes y se postrarán los príncipes, a causa del Señor, del Santo de Israel que te ha elegido.

GRADUALJeremías 1. 5-9 .
Priúsquam te formárem in útero, novi te: et ántequam exíres de ventre, sanctificávi te. V/. Misit Dóminus manum suam, et tétigit os meum, et dixit mihi.
Antes de formarte en el seno materno, te he conocido; y antes de que nacieras, te he consagrado. V/. Alargó el Señor su mano, y tocó mis labios y me dijo.

ALELUYA Lucas 1, 76
Allelúja, allelúja. V/. Tu, puer, prophéta Altíssimi vocáberis: præíbus ante Dóminum paráre vias ejus. Allelúja.
Aleluya, aleluya. V/. Tú, niño serás llamado Profeta del Altísimo, porque precederás al Señor para preparar sus caminos. Aleluya.


EVANGELIO Lucas 1, 57-68
El nacimiento de Juan Bautista se rodea del misterio de las obras divinas. Su nombre lo dictan desde lo alto; sobre él está la mano del Seño; su nacimiento anuncia la redención de Israel.
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam.
Elísabeth implétum est tempus pariéndi, et péperit fílium. Et audiérunt vicíni, et cognáti ejus, quia magnificávit Dóminus misericórdiam suam cum illa, et congratulabántur ei. Et factum est in die octávo, venérunt circumcídere púerum, et vocábant eum nómine partis sui Zacharíam. Et respóndens mater ejus dixit: Nequáquam, sed vocábitur Joánnes. Et dixérunt ad illam: Quia nemo est in cognatióne tua, qui vocétur hoc nómine. Innuébant autem patri ejus, quem vellet vocári eum. Et póstulans pugillárem, scripsit, dicens: Joánnes est nomen ejus. Et miráti sunt univérsi. Apértum est autem íllico os ejus, et lingua ejus, et loquebátur benedícens Deum. Et factus est timor super omnes vicínos eórum: et super ómnia montána Judǽæ divulgabántur ómnia verba hæc: et posuérunt omnes, qui audíerunt in corde suo, dicéntes: Quis, putas, puer iste erit? Etenim manus Dómini erat cum illo. Et Zacharías pater ejus replétus est Spíritu Sancto, et prophetávit, dicens: Benedíctus Dóminus Deus Israël, quia visitávit et fecit redemptiónem plebis suæ.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
Le llegó a Isabel el tiempo de su alumbramiento, y dio a luz un hijo. Supieron sus vecinos y parientes que Dios había usado con ella de gran misericordia y se congratulaban con ella. El día octavo vinieron a circuncidar al niño, y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías. Mas intervino su madre y dijo: No, sino que ha de llamarse Juan. Le dijeron: Nadie hay en tu familia que tenga ese nombre. Preguntaban por señas al padre del niño, cómo quería que se llamase. Y él, pidiendo la tablilla, escribió así: Juan es su nombre. Y todos se llenaron de admiración. Al instante se abrió su boca y su lengua se soltó y hablaba bendiciendo a Dios. Y se espantaron todos los que vivían en la vecindad, y en toda la montaña de Judea se divulgaban todas estas cosas. Y cuantos las oían, las guardaban en su corazón y se decían: ¿Qué será, pues,  este niño?  Porque,  a la verdad, la mano del Señor estaba con él. Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo, y profetizó diciendo: Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y rescatado a su pueblo.
Se dice Credo

OFERTORIO Salmo 91, 13
Justus ut palma florébit: sicut cedrus, quæ in Libano est, multiplicábitur.
El justo crece como la palma y eleva sus ramas cual cedro del Líbano.

SECRETA
Tua, Dómine, munéribus altária cumulámus: illíus nativitátem hónore débito celebrántes, qui Salvatórem mundi et cécinit adfutúrum, et adésse monstrávit, Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitate Spritus Sancti Deus,
Cubrimos, oh Señor, de ofrendas tus altares, para solemnizar con el honor debido la natividad de aquél que nos predijo la venida y nos mostró la presencia del Salvador del mundo, Jesucristo nuestro Señor, tu hijo. El cual vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo y es Dios

PREFACIO COMÚN
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor, Padre Santo, todopoderoso y eterno Dios, por Cristo Señor nuestro. Por quienes los ángeles alaban tu majestad, te adoran las dominaciones, tiemblas las potestades. Los cielos y las virtudes de los cielos, y los bienaventurados serafines, la celebran con exultación. Con ellos, te suplicamos, admitas también nuestras voces, que exclaman con humildes confesión:

COMUNIÓN Lucas 1, 76
Tu, puer, prophéta Altíssimi vocáberis: præíbus ante fáciem Dómini paráre vias ejus.
Tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque precederás al Señor para prepararle sus caminos.

POSCOMUNIÓN 
Sumat Ecclésia tua, Deus, beáti Joánnis Baptístæ generatióne lætítium: per quem suæ regeneratiónis cognóvit auctórem, Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum:  Qui tecum vivit et regnat in unitate Spritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amén.

Regocíjese tu Iglesia, Señor, con el nacimiento de san Juan Bautista, por quien ella misma conoció al autor de su propio nacimiento a la vida sobrenatural, a Jesucristo nuestro Señor, Hijo tuyo, el cual vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.