jueves, 6 de abril de 2017

LOS SIETE DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


15 de septiembre
LOS SIETE DOLORES DE NUESTRA SEÑORA
II clase, blanco

María estaba en pie junto a la cruz en que Jesús pendía (Ev.) y una espada de dolor traspasó su alma, según lo tenía predicho Simeón (Or. Sec.) María “ve a su dulce Hijo desolado y en medio de mortales angustias, y recoge su último suspiro” (Sec.). La compasión que su maternal corazón siente junto a la cruz, le ha merecido la palma del martirio, sin la muerte” (Com.).
María nos engendró a la vida sobrenatural en el Calvario. Somos hijos de su dolor. Pues “no nos olvidemos de los gemidos de nuestra Madre”, antes procuremos ser fervientes devotos suyos y meditar a menudo sus dolores que la acompañaron toda su vida.
Esta fiesta la celebraban con gran pompa los Servitas ya en el siglo XVII y fue extendida por el Papa Pío VII en 1817 a toda la Iglesia, en memoria de los sufrimientos infligidos a la Iglesia y a su jefe visible por Napoleón I, y en acción de gracias a la Madre de Dios, cuya intercesión les había dado fin. El Evangelio de la misa nos recuerda el momento más doloroso de la vida de María, así como su inquebrantable firmeza.


TEXTOS DE LA SANTA MISA

INTROITO Jn 19, 25
Stabant juxta Crucem Jesu mater ejus, et soror matris María Cléophæ, et Salóme, et María Magdaléne. [Ibid. 26, 27] «Múlier, ecce fílius tuus:» dixit Jesus; ad discípulum autem: «Ecce mater tua.». V/.  Glória Patri.
Estaban junto a la cruz de Jesús, su Madre, y la hermana de su Madre María de Cleofás y Salomé y la María Magdalena. V/. Mujer, ahí tienes a tu hijo ; dijo Jesús, y al discípulo: Ahí tienes a tu Madre. V/. Gloria.

COLECTA
Deus, in cujus passióne, secúndum Simeónis prophetíam, dulcíssimam ánimam gloriósæ Vírginis et Matris Maríæ dolóris gládius pertransívit: concéde propítius; ut, qui dolóres ejus venerándo recólimus, passiónis tuæ efféctum felícem consequámur: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sæcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, en cuya pasión fue traspasada de dolor el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre María, según se lo había profetizado ya Simeón; concédenos propicio, que cuantos venerando sus Dolores, hacemos memoria de ellos, consigamos el feliz efecto de tu sagrada pasión. Tú que vives y reina con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.
El 15 de septiembre se hace conmemoración de San Nicomedes.

COLECTA –Viernes de Dolores-
Deus, in cujus passióne, secúndum Simeónis prophetíam, dulcíssimam ánimam gloriósæ Vírginis et Matris Maríæ dolóris gládius pertransívit: concéde propítius; ut, qui transfixiónem ejus et passiónem venerándo, recólimus, gloriósis méritis et précibus ómnium Sanctórum Cruci fidéliter astántium intercedéntibus, passiónis tuæ efféctum felícem consequámur: Qui vivis.
Oh Dios, en cuya pasión fue traspasada de dolor el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre María, según se lo había profetizado ya Simeón; concédenos propicio, que cuantos veneramos su transfixión y sus dolores, consigamos por los gloriosos méritos, súplicas e intercesión de todos los santos fieles en perseverar junto a la Cruz, el efecto feliz de tu Pasión. Que vives-
Se hace conmemoración de la feria.

COLECTA – Misas votivas-
Intervéniat pro nobis, quǽsumus, Dómine Jesu Christe: nunc et in hora mortis nostræ, apud tuam cleméntiam beáta Virgo María Mater tua; cujus sacratíssimam ánimam in hora tuæ passiónis dolóris gládius pertransívit: Qui vivis...
Te pedimos, Señor Jesucristo, que interceda por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte ante tu clemencia la bienaventurada Virgen María Madre tuya, cuya sacratísima alma, en la hora de tu Pasión fue traspasada con espada de dolor. Que vives.


EPISTOLA  Judith 13, 17-20
Léctio libri Judith.
Benedíxit te Dóminus in virtúte sua, quia per te ad níhilum redégit inimícus nostros. Benedícta es tu fília a Dómino Deo excélso, præ ómnibus muliéribus super terram. Benedíctus Dóminus, qui creávit cælum et terram: quia hódie nomen tuum ita magnificávit, ut non recédat laus tua de ore hóminum, qui mémores fúerint virtútis Dómini in ætérnum, pro quibus non pepercísti ánimæ tuæ propter angústias et tribulatiónem géneris tui, sed subvenísti ruínae ante conspéctum Dei nostri.
Lectura del libro de Judit.
¡Bendito seas, Dios nuestro, que has aniquilado el día de hoy a los enemigos de tu pueblo!» «¡Bendita seas, hija del Dios Altísimo más que todas las mujeres de la tierra! Y bendito sea Dios, el Señor, Creador del cielo y de la tierra, que ha engrandecido tu nombre,  y  tu alabanza no faltará en la boca de los hombres, que recordarán la fuerza de Dios eternamente, porque no vacilaste en exponer tu vida a causa de la humillación de nuestra raza, al hacer cesar nuestra ruina ante nuestro Dios.»

GRADUALE 
Dolorósa et lacrimábilis es, Virgo María, stans juxta crucem Dómini Jesu Fílii tui Redemptóris. v. Virgo Dei Génitrix, quem totus non capit orbis, hoc crucis fert supplícium, auctor vitæ factus homo.


Alleluia, alleluia. V/. .- Stabat sancta María, cæli Regína, et mundi Dómina, juxta crucem Dómini nostri Jesu Christi dolorósa. Aleluya.
Dolorosa y llorosa, oh Virgen María, estás al pie de la cruz del Señor Jesús tu Hijo, el Redentor. V/. ¡Oh Virgen Madre de Dios! Aquel a quien el mundo entero no puede contener, el Autor de la vida hecho hombre, sufre este suplicio de la cruz.
Aleluya. Aleluya. V/. Estaba Santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, dolorosa junto a la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya.
TRACTO Sal 24, 17-18. 1-4
En el Viernes de Dolores.
Stabant sancta María cæli Regina, et mundi Dómina, juxta Crucem Dómini nostri Jesu Christi dolorósa. V/. O vos omnes, qui transítis per viam, atténdite, et vidéte si est dolor sicut dolor meus..
Estaba Santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, dolorosa junto a la cruz de nuestro Señor Jesucristo. V/. Oh todos vosotros que pasáis por el camino, mirar y ved, si hay dolor como mi dolor.

ALELUYA PASCUAL
En las misas votivas durante el tiempo pascual.
Allelúja, allelúja. V/. Stabat sancta María, cæli Regína, et mundi Dómina, juxta crucem Dómini nostri Jesu Christi dolorósa. Allelúja. V/. Lam 1, 12.- O vos omnes, qui transítis per viam, atténdite, et vidéte si est dolor sicut dolor meus..
Aleluya. Aleluya. V/. Estaba Santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, dolorosa junto a la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya. . V/. Oh todos vosotros que pasáis por el camino, mirar y ved, si hay dolor como mi dolor.

SECUENCIA
1.    Stabat Mater dolorósa
juxta Crucem lacrimósa,
dum pendébat Fílius.
2.    Cuius ánimam geméntem,
contristátam et doléntem
pertransívit gládius.
3.    O quam tristis et afflícta
fuit illa benedícta,
mater Unigéniti!
4.    Quæ mærébat et dolébat,
pia Mater, dum vidébat
nati pœnas ínclyti.
5.    Quis est homo qui non fleret,
matrem Christi si vidéret
in tanto supplício?
6.    Quis non posset contristári
Christi Matrem contemplári
doléntem cum Fílio?
7.    Pro peccátis suæ gentis
vidit Jesum in torméntis,
et flagéllis súbditum.
8.    Vidit suum dulcem Natum
moriéndo desolátum,
dum emísit spíritum.
9.    Eia, Mater, fons amóris
me sentire vim dolóris fac,
ut tecum lúgeam.
10. Fac, ut árdeat cor meum
in amándo Christum Deum
ut sibi compláceam.
11. Sancta Mater, istud agas,
crucifixi fige plagas
cordi meo válide.
12. Tui Nati vulneráti,
tam dignáti pro me pati,
pœnas mecum dívide.
13. Fac me tecum pie flere,
crucifixo condolére,
donec ego víxero.
14. Juxta Crucem tecum stare,
et me tibi sociáre
in planctu desídero.
15. Virgo vírginum præclára,
mihi iam non sis amára:
fac me tecum plángere.
16. Fac, ut portem Christi mortem, passiónis fac consórtem,
et plagas recólere.
17. Fac me plagis vulnerári,
fac me Cruce inebriári,
et cruóre Fílii.
18. Flammis ne urar succénsus,
per te, Virgo, sim defénsus
in die judícii.
19. Christe, cum sit hinc exíre,
da per Matrem me veníre
ad palmam victóriæ.
20. Quando corpus moriétur,
fac, ut animæ donétur
paradísi glória. Amen. (Allelúja)
1.    Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, lacrimosa,
mientras pendía el Hijo.
2.    Cuya ánima gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.
3.    ¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!.
4.    Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.
5.    ¿Qué hombre no lloraría
si a la Madre de Cristo viera
en tanto suplicio?
6.           ¿Quién no se entristecería a la Madre contemplando con su doliente Hijo?
7.           Por los pecados de su gente vio a Jesús en los tormentos y doblegado por los azotes.
8.    Vio a su dulce Hijo
muriendo desolado
al entregar su espíritu.
9.           Ea, Madre, fuente de amor, hazme sentir tu dolor,
contigo quiero llorar.
10. Haz que mi corazón arda
en el amor de mi Dios
y en cumplir su voluntad.
11. Santa Madre, yo te ruego
que me traspases las llagas
del Crucificado en el corazón.
12. De tu Hijo malherido
que por mí tanto sufrió
reparte conmigo las penas.
13. Déjame llorar contigo
condolerme por tu Hijo
mientras yo esté vivo.
14.        Junto a la Cruz contigo estar y contigo asociarme
en el llanto es mi deseo.
15.        Virgen de Vírgenes preclara no te amargues ya conmigo, déjame llorar contigo.
16.        Que llore la muerte de Cristo, hazme socio de su pasión, que me quede con sus llagas.
17.        Que me hieran sus llagas, que con la Cruz  y la sangre de tu Hijo me embriague.
18.        Para que no me queme en las llamas, defiéndeme tú, Virgen santa, en el día del juicio.
19.        Cuando, Cristo, haya de irme, concédeme que tu Madre me guíe a la palma de la victoria
20.        Cuando el cuerpo sea muerto, haz que al ánima sea dada del Paraíso la gloria. Amén. (Aleluya).


EVANGELIO Jn 19, 25-27
Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem.
In illo témpore: Stabant juxta crucem Jesu mater ejus, et soror matris ejus María Cléophæ, et María Magdaléne. Cum vidísset ergo Jesus matrem, et discípulum stantem, quem diligébat, dicit matri suæ: "Múlier, ecce fílius tuus." Deínde dicit discípulo: "Ecce mater tua." Et ex ílla hora accépit eam discípulus in sua.
Lectura del Santo Evangelio según san Juan
En aquel tiempo; Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María la Magdalena. Viendo, pues, Jesús, a su Madre, y junto a ella al discípulo amado, dice a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego dice al discípulo: He ahí a tu madre. Y desde aquella hora la  recibió el discípulo en su casa.


OFERTORIO  Sal 108, 30-31
Recordáre, Virgo Mater Dei, dum stéteris in conspéctu Dómini, ut loquáris pro nobis bona, et ut avértat indignatiónem suam a nobis.
 Acuérdate, Virgen Madre de Dios, cuando te halles en presencia del Señor e intercede por nosotros, para que aparte su indignación.

SECRETA
Offérimus tibi preces et hóstias, Dómine, Jesu Christe, humíliter supplicántes: ut, qui Transfixiónem dulcíssimi spíritus beátæ María Matris tuæ précibus recensémus; suo suorúmque sub Cruce Sanctórum, consórtium multiplicáto piíssimo intervéntu, méritis mortis tuæ, méritum cum beátis habeámus: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sæcula sæculórum. Amen.
Te ofrecemos, Señor nuestro Jesucristo, estas hostias y oraciones, suplicándote humildemente que los que en nuestras oraciones recordamos la transfixión del dulcísimo espíritu de tu Santa Madre María, consigamos la recompensa de los bienaventurados, por los méritos de tu muerte y por piadosísima y múltiple intercesión de tu Madre y la de todos santos que al pie de la cruz le acompañaron. Que vives y reinas.
Se hacen las conmemoraciones respectivas.

PREFACIO DE LA VIRGEN MARÍA
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Et te in transfixione beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere, et predicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar demos gracias, Señor Santo, Padre omnipotente, Dios eterno y alabarte y bendecirte y glorificarte en la transfixión de la bienaventurada siempre Virgen María que concibió a tu Unigénito Hijo por obra del Espíritu Santo y permaneciendo intacta la gloria de su virginidad dio al mundo la luz eterna, Jesucristo Nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu majestad, las dominaciones la adoran, tiemblan las potestades, los cielos y las virtudes de los cielos, y los bienaventurados serafines la celebran con igual júbilo. Te rogamos que con sus alabanzas recibas también las nuestras cuando te decimos con humilde confesión.




















ANTÍFONA DE COMUNIÓN    
Felíces sensus beátæ Maríæ Vírginis, qui sine morte meruérunt mártyrii palmam sub cruce Dómini..
Felices los sentidos de la Santísima Virgen María que sin morir merecieron la palma del martirio bajo la cruz del Señor.


  


ORACIÓN POSTCOMUNIÓN
Sacrifícia, quæ súmpsimus Dómine Jesu Christe, Transfixiónem Matris tuæ et Vírginis devóte celebrántes: nobis ímpetrent apud cleméntiam tuam omnis boni salutáris efféctum:  Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sæcula sæculórum. Amen.

Haz, Señor, que los sacramentos que acabamos de recibir celebrando devotamente la transfixión de tu Madre la Virgen María, nos alcancen de tu bondad todo linaje de saludable efectos. Tú que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios, por los siglos de los siglos. Amén.










Se hacen las conmemoraciones respectivas.