miércoles, 31 de mayo de 2017

Santa María Reina. 31 de mayo



31 de mayo
SANTA MARÍA REINA
Conmemoración de Santa Petronila, virgen
II clase, blanco
Gloria, Credo y prefacio de la Virgen

La fiesta de la realeza de la Virgen Santísima fue instituida por su S.S. Pio XII  en 1954.
La razón por la que la Santísima Virgen María es Reina se fundamenta teológicamente en su divina Maternidad y en su función de ser Corredentora del género humano.
a) Por su divina Maternidad: Es el fundamento principal, pues la eleva a un grado altísimo de intimidad con el Padre celestial y la une a su divino Hijo, que es Rey universal por derecho propio.
En la Sagrada Escritura se dice del Hijo que la Virgen concebi­rá: "Hijo del Altísimo será llamado y a Él le dará el Señor Dios el trono de David su padre y en la casa de Jacob reinará eter­namente y su reinado no tendrá fin" (Lc. 1,32-33). Y a María se le llama "Madre del Señor" (Lc. 1,43); de donde fácilmente se deduce que Ella es también Reina, pues engendró un Hijo que era Rey y Señor de todas las cosas. Así, con razón, pudo escribir San Juan Damasceno: "Verdaderamente fue Señora de to­das las criaturas cuando fue Madre del Creador" (cit. en la Enc. Ad coeli Reginam, de Pío XII, 11-X-1954).
b) Por ser Corredentora del género humano: La Virgen María, por voluntad expresa de Dios, tuvo parte excelentísi­ma en la obra de nuestra Redención. Por ello, puede afir­marse que el género humano sujeto a la muerte por causa de una virgen (Eva), se salva también por medio de una Virgen (María). En consecuencia, así como Cristo es Rey por título de conquista, al precio de su Sangre, también María es Reina al precio de su Compasión dolorosa junto a la Cruz.
c) Tan Beatísima María debe ser llamada Reina, no sólo por ra­zón de su Maternidad divina, sino también porque cooperó íntimamente a nuestra salvación. Así como Cristo, nuevo Adán, es Rey nuestro no sólo por ser Hijo de Dios sino tam­bién nuestro Redentor, con cierta analogía, se puede afirmar que María es Reina, no sólo por ser Madre de Dios sino tam­bién, como nueva Eva, porque fue asociada al nuevo Adán" (cfr. Pío XII, Enc, Ad coeli Reginam).

INTROITO
GAUDEAMUS omnes in Dómino, diem festum celebrántes sub honóre beátae Maríae Vírginis Regínae: de cujus solemnitáte gaudent Angeli, et colláudant Fílium Dei. T.P. Allelúja, allelúja. V/.  Ps. 44, 2 Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. V/. Glória Patri.
ALEGRÉMONOS todos en el Señor en este día de fiesta en honor de Santa María Virgen Reina: por cuya solemnidad se alegran los ángeles alabando al Hijo de Dios. T.P. Aleluya, aleluya.  V/. Sal 44, 2 Profiere mi corazón una palabra buena: digo mi cántico al Rey. V/. Gloria al Padre.
En las misas votivas:
INTROITO Sedulio. V/. Sal 44, 2
Salve sancta Parens, eníxa puérpera Regem qui cælum terrámque regit in sǽcula sæculórum. V/. Eructávit cor meum verbum bonum dico ego ópera mea Regi. Glória Patri. Salve.
Salve, santa Madre, que diste a luz al Rey que rige los cielos y la tierra por toda la eternidad. V/. Hirviendo está el pecho mío en sublimes pensamientos; al Rey digo yo mi canción. V/. Gloria al Padre…

COLECTA
CONCEDE nobis, quaésumus, Dómine: ut, qui solemnitátem beátae Maríae Vírginis Regínae nostrae celebrámus; ejus muníti praesídio, pacem in praesénti et glóriam in futúro cónsequi mereámur. Per Dóminum.
TE PEDIMOS que nos concedas, Señor, a los que celebramos la solemnidad de la Bienaventurada Virgen María nuestra Reina, que, fortalecidos con su protección, merezcamos conseguir la paz en la vida presente y la gloria en la futura. Por Nuestro Señor Jesucristo.
Conmemoración de santa Petronila, virgen:
Exáudi nos, Deus salutáris noster: ut, sicut de beátae Petroníllæ Vírginis tuæ festivitáte gaudéamus; ita piæ devotiónis erudiámur afféctu. Per Dóminum.
Escúchanos, Dios salvador nuestro, para que los que nos alegramos en la festividad de santa Petronila Virgen, haz que aprendamos a servirte con amor. Por Nuestro Señor.

EPÍSTOLA Eccli. 24, 5 et 7, 9-11, 30-31
LÉCTIO LIBRI SAPIÉNTIAE.
Ego ex ore Altíssimi prodívi, primogénita ante omnem creatúram; ego in altíssimis habitávi, et thronus meus in colúmna nubis. In omni terra steti et in omni pópulo, et in omni gente primátum hábui, et ómnium excelléntium et humílium corda virtúte calcávi. Qui audit me, non confundétur, et qui operátur in me, non peccábunt; qui elúcidant me, vitam aetérnam habébunt.
LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA.
Yo salí de la boca del Altísimo y como nube cubrí toda la tierra. Yo habité en las alturas, y mi trono fue la columna de nube. Ocupé toda la tierra, en todo pueblo y nación ejercí mi imperio; en todos busque descansar para establecer en ellos mi morada. El que me escucha jamás será confundido y los que me sirven no pecaran.

En tiempo pascual:
ALLELÚJA, ALLELÚJA. V. Beáta es, Virgo María, quæ sub cruce Dómini sustinuísti. Allelúja v. Nunc cum eo regnas in æternum. Allelúja
Aleluya, aleluya. V/. Dichosa eres Virgen María que estuviste al pie de la cruz del Señor. Aleluya. Ahora reinas con él para siempre.

En las misas votivas entre año:
GRADUAL   Apoc. 19, 16. Sal 44, 10
Ipse habet in vestiménto et in fémore suo scriptum: Rex regum, et Dóminus dominántium. V/. Astitit Regína a dextris tuis in vestítu deauráto: circúmdata varietáte.
Tiene él escrito en su manto y su muslo: Rey de reyes y Señor de señores. V/. Esta a tu diestra la reina adornada de oro de Offir.

ALELUYA
Allelúja, allelúja. V/. Salve, Regína misericórdiae, tu nos ab hoste prótege, et mortis hora súscipe. Allelúja.
Aleluya, aleluya. V/. Salve, Reina  de misericordia, protégenos contra el enemigo y recíbenos en la hora de la muerte. Aleluya.

EVANGELIO Luc. 1, 26-33
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECÚNDUM LUCAM.                                
In illo témpore: Missus est Angelus Gábriel a Deo in civitátem Galilaéae, cui nomen Názareth, ad Vírginem desponsátam viro, cui nomen erat Joseph, de domo David, et nomen Vírginis María. Et ingréssus Angelus ad eam dixit: Ave, grátia plena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus. Quae cum audísset, turbáta est in sermóne ejus: et cogitábat qualis esset ista salutátio. Et ait Angelus ei: Ne tímeas, María, invenísti enim grátiam apud Deum: ecce concípies in útero, et páries fílium, et vocábis nomen ejus Jesum. Hic erit magnus, et Fílius Altíssimi vocábitur, et dabit illi Dóminus Deus sedem David patris ejus: et regnábit in domo Jacob in aetérnum, et regni ejus non erit finis.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS.
En aquel tiempo, fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin."
Se dice Credo

OFERTORIO
REGÁLI ex progénie María exórta refúlget; cujus précibus nos adjuvári, mente et spíritu devotíssime póscimus. T.P. Allelúja.
NACIDA de linaje real brilla María, con cuyas oraciones pedimos con la mayor devoción de la mente y del espíritu ser ayudados. T.P. Aleluya

SECRETA
ACCIPE, quaésumus, Dómine, múnera laetántis Ecclésiae, et, beátae Vírginis Maríae Regínae suffragántibus méritis, ad nostrae salútis auxílium proveníre concéde. Per Dóminum.
ACEPTA, Señor, los dones de tu Iglesia exultante, y por los méritos de la Bienaventurada, Virgen María nuestra Reina, concédenos que ellos nos sean auxilio y salud. Per Nuestro…
Conmemoración de santa Petronila, virgen:
Accépta tibi sit, Dómine, sacrátæ plebis oblátio pro tuórum honóre Sanctórum: quorum se méritis, de tribulatióne percepísse cognóscit auxílium. Per Dóminum.
Te sea aceptable, Señor, la ofrenda que para honrar a tus santos te hace el pueblo fiel, a sabiendas de que debe a sus méritos el auxilio recibido en las pruebas. Por nuestro Señor.

PREFACIO DE LA VIRGEN
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Et te in festivitate beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere, et predicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte lumen ætérnum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
En verdad es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar demos gracias, Señor Santo, Padre omnipotente, Dios eterno y alabarte y bendecirte y glorificarte en la fiesta de la bienaventurada siempre Virgen María que concibió a tu Unigénito Hijo por obra del Espíritu Santo y permaneciendo intacta la gloria de su virginidad dio al mundo la luz eterna, Jesucristo Nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu majestad, las dominaciones la adoran, tiemblan las potestades, los cielos y las virtudes de los cielos, y los bienaventurados serafines la celebran con igual júbilo. Te rogamos que con sus alabanzas recibas también las nuestras cuando te decimos con humilde confesión

COMUNIÓN
REGÍNA mundi digníssima, María Virgo perpétua, intercéde pro nostra pace et salúte, quae genuísti Chrístum Dóminum Salvatórem ómnium. T.P. Allelúja.
REINA del mundo dignísima, María Virgen perpetua, intercede por nuestra paz y salvación, tú, que engendraste a nuestro Señor Jesucristo, Salvador de todos.   T.P. Aleluya

POSCOMUNIÓN
CELEBRATIS solémniis, Dómine, quae pro sanctae Maríae, Regínae nostrae, festivitáte perégimus: ejus, quaésumus, nobis intercessióne fiant salutária; in cujus honóre sunt exsultánter impléta. Per Dóminum.
TERMINADAS, Señor, estas solemnidades, que en honor de nuestra Reina, la Virgen María hemos celebrado, te rogamos que nos resulten saludables por la intercesión de Aquella, en cuyo honor las hemos celebrado. Por nuestro Señor Jesucristo. 
Conmemoración de santa Petronila, virgen:
Satiásti, Dómine, famíliam tuam munéribus sacris: ejus, quǽsumus, semper interventióne nos réfove, cujus solémnia celebrámus. Per Dóminum.
Señor, que has saciado a tu familia con los sagrados dones; te pedimos renueves sin cesar nuestras fuerzas por la intercesión de la santa cuya fiesta celebramos. Por Nuestro Señor.

Folleto PDF
Vísperas gregorianas